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martes, 6 de noviembre de 2012

Palabra de Antígona; Cuadernos Feministas 15 años de trabajo

Por Sara Lovera


Cuadernos Feministas es una publicación que nació como respuesta a lo que en 1994 sucedió en Chiapas con la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y que permitió a la sociedad mexicana darse cuenta hasta qué punto la población indígena del país había quedado rezagada, a pesar de 84 años de la Revolución mexicana. Donde, además, las mujeres indígenas quedaron de pronto entre dos fuegos. Estos hechos definieron claramente de qué lado estaban las feministas tradicionales e institucionales y aquellas que continúan en la pelea por la verdadera transformación social, más allá de los mecanismos de control, legales o supuestos, que maquillan sin resolver la problemática y el conflicto entre mujeres y hombres, el sistema y la urgencia de la democracia social toda. La publicación impulsada por un grupo de feministas, convocadas por Josefina Chávez, tuvo como objetivo fundamental convertirse en un medio para la discusión sobre el camino del movimiento y el pensamiento feminista en momentos que evidenciaban hasta dónde hablábamos y trabajábamos con mujeres sólo de nuestro entorno o simplemente urbanas. Buscó abrir la discusión seria y profunda. A lo largo de esta década y media, Cuadernos Feminista ha hecho importantes aportaciones, no porque documente o informe sobre el movimiento, sino porque ha dado pautas para la discusión política, poniendo acentos precisos en coyunturas claras, donde ideológica y prácticamente el movimiento tendría que reflexionar. Pero además ha puesto en blanco y negro, cómo mujeres de pueblos originarios de países de África o de Medio Oriente están viviendo cambios muy aleccionadores, que van de la mano de la profundización del mundo global, como del proceso del capitalismo, que afectan la vida de muchas mujeres en el mundo. Desde Cuadernos Feministas se ha hecho una reflexión sobre los feminismos mexicanos, en las márgenes de la academia instrumental y de las acciones políticas feministas en el marco institucional, para convocar, como lo hizo en los encuentros latinoamericanos y mexicanos, a retomar un camino de crítica al sistema que, a pesar de leyes y políticas públicas, no ha mitigado los aspectos centrales de la dominación femenina y, por el contrario, en los últimos años la violencia ha crecido exponencialmente.  En Cuadernos Feminista sus colaboradoras y escritoras tuvieron como eje precisamente el tema de la multiculturalidad y la justicia a mujeres indígenas o de pueblos originarios. 15 años después, aunque se reconozcan esfuerzos organizativos y de diagnóstico, el solo caso de la niña indígena de 8 años, víctima de pornografía y a quien ni siquiera la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo quiso escuchar.  Por eso esta publicación de excelencia, desde hace poco convertida en un blog, ha podido sobrevivir: por su independencia, su capacidad crítica y la tozudez de sus integrantes que saben que la crítica autónoma es fundamental, sobre todo en tiempos de cambios administrativos en México, que obligan a diversos balances. Pero, además, esta publicación que no ha sido complaciente ni es llamada a la institucionalidad del sistema, ha sido fuente de encuentro, entre mujeres de una línea clara de crítica al sistema, fuente de nuevas prácticas entre mujeres, donde campea la camaradería y también los afectos, el respeto y a solidaridad, sin demagogia. La seriedad y capacidad de buena parte de sus escritoras, así como los esfuerzos ciberespaciales de Rocío Duque desde Nueva York por darle universalidad a las discusiones, poner los temas en español e inglés y la sistemática invitación al debate abierto, hace de Cuadernos Feministas una publicación oasis en un desierto del pensamiento, donde todo se lo traga la urgencia, el activismo que reacciona sin meditar y sin discusión teórica, al ritmo de los temas y necesidades del sistema. Esta es quizá su mejor aportación.  Abrir los más de 37 números impresos y varias decenas de emisiones electrónicas, puede llevarnos de la mano a mirar una historia reciente del movimiento, desde una perspectiva feminista revolucionaria, que ha insistido en la urgencia de organizar a las mujeres y no sólo trabajar como segundo piso de las políticas públicas de los gobiernos.  Desde luego que Cuadernos Feministas, que nació con el apoyo de la Asociación Política, Convergencia Socialista, también ha reportado descriptivamente acontecimientos que pueden ser retomados por quienes se interesen en saber cómo ha sido el comportamiento del movimiento feminista de México y, como dije, de otras partes del mundo, en los años de mayor crisis del sistema que por ahora sólo busca remendar la condición social de las mujeres y no transformar de fondo y raíz su realidad.  Hay que felicitar a todas sus colaboradoras, pero especialmente a Josefina Chávez su directora, Rocío Duque, Sylvia Marcos, Ana Ma. Hernández y a Fanny Dargence por su tesón y su trabajo continuado. Recordar todo lo que nos dejó Nelys Palomo y los artículos que han permitido reproducir una estela de intelectuales y maestras. Dar las gracias a todas las que han tenido confianza, a las que la siguen, la leen y en su vida política cotidiana han considerado fundamental para el movimiento feminista la reflexión de fondo, más allá de la reacción coyuntural. Las lecciones de Cuadernos Feministas, están ahí, para el placer y el crecimiento de todas. Hoy se la puede buscar en el ciberespacio y sus números impresos como fuente de investigación. ¡Felicidades!


De: https://www.facebook.com/debatefeminista

lunes, 8 de octubre de 2012

Acoso sexual y otras violencias

 Por: Sanjuana Martínez - octubre 8 de 2012    “¡Me gustan sus pechos!… ¿Se los puedo tocar?”, me dijo el general Bibiano Villa Castillo, famoso por sus ejecuciones extrajudiciales. Un escalofrío recorrió mi espalda. Con un rictus de enfado, lo mire asombrada, grabadora en mano, mientras lo entrevistaba en el asiento trasero de una Chevrolet Suburban blindada: “No se equivoque conmigo, general, usted no me puede tocar. ¿Qué le pasa?”… Insistió: “Se vale cachetear”, dijo sonriendo cínicamente al tiempo que acariciaba su fusil de francotirador G3 calibre 7.62, colocado en medio de sus piernas. Recorríamos la “zona caliente” de Torreón, Coahuila, en marzo del año pasado. Yo iba preparada para los balazos, para el ataque de los Zetas o los Chapos, pero no para el acoso sexual. En unos instantes empecé a sudar. Las manos me temblaban, las piernas también. Intenté disimular y busqué valor. Elevé el tono de mi voz y con firmeza le espeté: ¿Cómo se atreve?… ¡Compórtese, general!… “No sea grosero, no sea pelado”. El militar me miró fijamente y se acercó. Sentí su aliento en mi rostro: “Mujer que me gusta; mujer que se lo digo: ¡Usted me gusta!”, reiteró pasando su brazo por el respaldo del asiento rozando mis cabellos. Creí que me iba a violar. “Me gusta, me gustan sus pechos, pos qué, digo la verdad”. Volteé buscando ayuda. Midiendo el grito de auxilio. Explorando la zona de escape. En ese momento me di cuenta que podía hacer conmigo lo que quisiera. Ibamos a gran velocidad, el conductor y el copiloto eran dos militares tipo gorilas, permanecían impasibles, mudos. Afuera había un convoy de seis camionetas con 30 efectivos encapuchados, armados hasta los dientes. Todos llevaban chaleco antibalas, cascos, armas… Todos iban protegidos, menos yo. Como cualquier animal que observa a su presa atrapada, inmovilizada, cautiva; el general Villa sostenía su mirada lasciva a punto de dar el primer zarpazo. Comprendí que tenía que ser muy prudente e inteligente. Esbocé una forzada sonrisa. Y le solté de inmediato: “Yo le gusto, general; pero usted a mi no. Lo siento. No me puede tocar los pechos”. Obcecado, autoritario, muy al estilo militar, repetía sin escuchar mis palabras: “Si no quiere, ni modo. Usted me gusta. Podría venirse a vivir a Torreón. Aquí la voy a atender como a una reina. No le va a faltar nada”. Aquello era una escena surrealista. Tomé distancia. Me coloqué al otro extremo del asiento. Y le dije: “Agradezco su ofrecimiento, pero no me interesa. ¿Podemos continuar con la entrevista? Me gustaría volver al cuartel. Tengo que tomar el autobús de vuelta a Monterrey…”. Asintió con la cabeza, sin estar muy convencido… Al bajar de la camioneta, extendió su mano en un gesto de caballerosidad y la rechacé. En ese momento me despedí y salí rápidamente del lugar con la extraña sensación de haberme librado milagrosamente de aquello. Al escribir la entrevista, omití el acoso del general Villa. Pensé que lo más importante eran sus escandalosas declaraciones admitiendo las ejecuciones extrajudiciales. Pensé que si contaba lo que viví, la noticia se iba a distorsionar. Lo tomé como gajes del oficio. Al final de cuentas, me dije, los periodistas no debemos ser noticia y yo no quería verme como una víctima de acoso; mucho menos como una mujer vulnerable. Dejé la experiencia como una anécdota para contarle a los amigos. Pero el jueves 4 de octubre, cuando acudí al Museo de la Memoria y Tolerancia a la presentación del extraordinario Informe “Violencia contra mujeres periodistas” realizado por Cimac, me acordé de esta experiencia y de otras más. De pronto, me vino a la memoria la vez que un famoso escritor, cuyo nombre omito por respeto a su viuda, al terminar la entrevista me dio sorpresivamente un beso en la boca de manera agresiva y tomándome de la cintura: “Es que te pareces a una novia brasileña que tuve”, me dijo a modo de disculpa cuando le reclamé. Me acordé que viajando en la parte trasera de un coche, luego de un largo día de trabajo, un dramaturgo cuyo nombre también omito por respeto a su esposa y a sus hijas, me metió la mano en la entrepierna y solo se detuvo ante mi enfado; o la vez, que aquella vaca sagrada del periodismo acostumbrado al derecho de pernada, se atrevió a invitarme a “hacer el amor”, después de una larga charla sobre el oficio. El acoso sexual contra las periodistas durante su labor cotidiana está silenciado. Es un silencio impuesto por el entorno social. Generalmente lo silenciamos nosotras mismas. Incluso no nos atrevemos a desvelar por miedo, los nombres de los poderosos agresores. No está bien visto en las redacciones la denuncia al respecto, tampoco la búsqueda de justicia. El sistema no funciona para proteger a la víctima de acoso sexual que casi siempre es revictimizada cuando acude a buscar la reparación del daño. La violencia contra las y los periodistas debe diferenciarse por sexo. No es lo mismo la violencia que sufren las periodistas. El componente de género está presente en el tipo de amenaza, acoso, asalto, atentado, tortura y muerte. A un compañero periodista difícilmente lo amenazarán con violarlo; con tocarle los pechos; y es casi imposible que le metan la mano en la entrepierna mientras trabaja o lo besen a la fuerza al término de una entrevista. La violencia contra mujeres periodistas en México está invisibilizada, por eso la importancia del informe encabezado por la periodista Lucía Lagunes, quien valientemente decidió alzar la voz junto a su equipo, apoyada por la organización Heinrich Böll Stiftung para revelarnos un panorama atroz y grave: la invisibilidad deja a las periodistas excluidas de la protección y la justicia, del derecho a la debida investigación y a la reparación integral. “El estigma de que las mujeres siempre mienten, siempre exageran, las aleja de la denuncia, y para aquellas que aún logran denunciar el estigma de que las mujeres son agredidas porque ellas lo provocan o por algún asunto amoroso-personal, las aleja del seguimiento y atenta contra su derecho de víctima al acceso a la justicia”, dijo Lucía Lagunes acompañada por Lydia Cacho, Anabel Hernández, Elia Baltazar, Marcela Lagarde y Yunuhen Rangel Medina. En la última década, Cimac registró 94 casos de violencia contra mujeres periodistas. De acuerdo con el informe, en 34% de los casos los agresores fueron funcionarios, 18% no se pudo definir, 15% policías, 7.8% integrantes de movimientos sociales, una cifra igual crimen organizado, 5.2% escoltas y el resto otros. Desde la violencia física, sexual, psicológica, económica, patrimonial, hasta la violencia institucional, las periodistas sufren en silencio los embates de un fenómeno invisibilizado por los propios medios de comunicación. Casi no hay espacios para contar estas historias. No obtuvieron un titular ninguno de los 11 feminicidios de periodistas. A ellas no les lanzaron huevazos y por tanto no fueron noticia. Están muertas y la mayoría no recibió un grito de condena o un gesto de solidaridad. Nadie del gobierno apoyó a sus familias; nadie del establishment periodístico alzó la voz para condenar sus atroces asesinatos, ni Felipe Calderón publicó un tuit a manera de protesta. El acoso y hostigamiento sexual contra las periodistas no debe ser normalizado, tampoco ninguna de las violencias que padecen. Es necesario erradicar la idea de que son gajes del oficio. No lo son. La violencia es un delito que también inhibe la libertad de expresión, socava el derecho a la información y coarta el ejercicio sano del periodismo. Si el Estado no garantiza nuestros derechos. Actuemos por nuestra cuenta. Somos muchas. Hagamos redes.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/08-10-2012/9968

jueves, 2 de agosto de 2012

Palabra de Antígona " Diputadas al Congreso "



Por
Sara Lovera

La LXII Legislatura que iniciará en septiembre próximo, contará con casi 37 por ciento de mujeres de seis distintos partidos políticos. En total 183, según el análisis del Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género de la Cámara de Diputados (CEAMEG), cifra que podría variar a favor o en contra, tras procesos que están en disputa.

Esto es ocho puntos porcentuales más que en la actual legislatura. Ello, dice el CEAMEG, sólo y nada más porque los partidos políticos fueron sentenciados por el TRIFE a simplemente cumplir con la ley. Los partidos siguen en actitud de  resistencia para otorgar en tiempo y forma el 2 por ciento de sus ingresos -prerrogativas de ley- para asegurar la capacitación de nuevas líderes. Además de sus tradicionales mecanismos de control o su ignorancia supina respecto a los derechos de las mujeres.

También los partidos, cuellos de botella para la participación política de las mujeres, si los dirigen los hombres tradicionales, pondrán escollos para avanzar en hacer efectivas leyes que hoy son solamente de papel y que podrían ser aplicadas, mitigar el gravísimo problema de la violencia contra las mujeres y hacer efectivos  los derechos sexuales y reproductivos. Una demanda central es legalizar el aborto.

Del PRI y Verde, si logran tener acuerdos en el Congreso, habrá 83 mujeres que pueden no tener la misma visión, pero si alianza; de la izquierda 50 mujeres y de la derecha tradicional 36. Es decir un cúmulo de mujeres que podrían hacer la diferencia. Se ha llegado a sólo 4 dígitos del 40 por ciento de ley, pero al mismo tiempo esta vez se rebasó el ansiado 30 por ciento que ha propuesto la ONU como mínimo para asegurar una masa crítica femenina en las cuestiones de Estado. 

Lo grave de este asunto es que muchas mujeres llegan a las cámaras sin ningún interés por los derechos humanos de las mujeres. Con franjas de desconocimiento elemental sobre éstos y con visiones distorsionadas de la oportunidad de poder usar su curul y la tribuna para empujar y resolver  los problemas de la desigualdad. No se trata de que lleguen y ya. Esto es un pendiente histórico.

Si la gran mayoría de las que serán diputadas pertenecen a institutos políticos conservadores, como PRI/PVEM/PAN, no podemos estar muy contentas. Todas las que vienen de esta ideología torcida serán 123, o sea, la perspectiva es más bien negativa frente al tamaño del reto, aunque podríamos pensar que muchas pueden actuar con autonomía.

La última encuesta de INEGI, sobre violencia indica que cerca de 18 millones de mexicanas sufren algún tipo de violencia en sus hogares, sin considerar los millones de mujeres afectadas por la cadena de violencia institucional, los apresamientos ilegales, las desapariciones, las asesinadas (más de 2 mil al año) y por supuesto las que viven violencia por el sólo hecho de ser pobres, indígenas o sin opciones por edad, etnia o condición social y familiar.

LAS CIFRAS Y LOS RETOS

Las mujeres que ganaron en elecciones de mayoría, votadas por quienes acudieron a las urnas el 1 de julio, son 91 y 92 llegarán por la vía  de las listas plurinominales.

En la mayoría, 45 por la colación PRI-Verde; 18 más por el PRI; del Frente
Progresista (PRD-PT-MC) 20 mujeres, y 8 del Partido Acción Nacional.

Las que llegaron por lista (92), la mayoría fue de Acción Nacional con 28; luego el PRI con 23; PRD con 21; el Partido del Trabajo llevará cinco; el Movimiento Ciudadano cuatro, y por la votación conseguida el Partido Nueva Alianza, otras cinco, ninguna de ese partido ganó de mayoría.

Es decir, habrá una bancada femenina muy plural, que afrontará nuevos retos especialmente lo que significa desafiar a sus entidades de la República para armonizar las leyes de violencia e igualdad en códigos, constituciones, reglamentos, ideas, muy desiguales y que con frecuencia significan atajos para lograr poner en práctica lo que se acuerda desde el centro. Un gran problema.

Las fuerzas femeninas y los abogados del país, en entidades muy dispares, no reconocen que la máxima ley para garantizar la igualdad y los derechos humanos a las mujeres es la Constitución, avanzada años luz respecto de las
Legislaciones  locales.

El otro problema que las diputadas tendrán que enfrentar es cómo llegar a un acuerdo para presidir las comisiones estratégicas. La de Feminicidio, la de Equidad y Género, el partido que dirigirá el CEAMEG y otras comisiones tan importantes como desarrollo social, salud, migración, población, seguridad y presupuesto donde las mujeres con conciencia de mujeres podrían hacer la diferencia.

Ello no significa desaprobar la importancia simbólica de esta bancada de 183 mujeres, tras muchos años en que las mujeres no llegaban a más del 20 por ciento, las que se ganaron el nombre de juanitas por renunciar inmediatamente para dejar el lugar a un varón ?lo que no se podrá hacer hoy- y la sensación de incomunicación sistemática, por la falta de interés en las cosas de la mitad de la población.

Algunos grupos de mujeres ya festejan estos números. Los muchos años de esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales por promover la ciudadanía femenina están dando frutos.

Lo contrario a esta sensación satisfactoria, es saber que lo que en el país se juega en estos tiempos, es la gobernabilidad, la violencia y, por supuesto, la democracia. Saber que el proceso presidencial es al menos ilegítimo, porque precisamente en la venta y coerción del voto, las mujeres del pueblo fueron fundamentales, su doble carga, su dependencia milenaria y su pobreza, no las coloca como actoras para la democracia sino todo lo contrario. Este también es un escollo que no se puede evadir. No festejar, sino asumir el tamaño del problema del país, es lo que ahora toca. Veremos.


jueves, 19 de enero de 2012

Reflexionando...compañeras del Pacto:

Reflexionando...compañeras del Pacto:
de: Maru Hernández
Creo que si es importante que el PACTO POR LA VIDA, LA LIBERTAD Y LOS DERECHOS DE LAS MUJERES por los objetivos planteados para su formación, debe tener una posición política de izquierda para continuar buscando el logro de los mismos, pues cuando hay una variedad de visiones, lease ideologías, es mas difícil la objetividad, se entibian las acciones, hasta ahora he sentido que las acciones del Pacto han sido adecuadas, se han visibilizado las problemáticas que se plantearon (el derecho a decidir, el estado laico, la defensa de las mujeres presas por abortar y la oposición a las modificaciones de ley de los gobiernos de derecha en varios estados, asi como la tipificacion de los feminicidios) y también las compañeras legisladoras han hecho su tarea adecuadamente. Pero en este periodo de ultraderecha no ha habido muchos logros por el desdén del gobierno federal y los gobiernos estatales. Por lo que en esta coyuntura electoral, sí creo conveniente apoyar al candidato de las izquierdas para la presidencia que como lo demostró en el gobierno del D.F. si tiene voluntad política para la implementación de normas que hagan posibles estos objetivos y lograr resultados para que realmente se haga justicia a las mujeres presas por abortar, se tipifiquen los feminicidios por violencia de genero, se respete el estado laico y se respete el derecho a decidir de las mujeres en todo el país. Y también apoyar a candidatos progresistas en los estados y municipios para romper este rumbo al retroceso que se ha venido marcando en estos años de panismo y priismo. Creo que con el apoyo de las mujeres del PACTO para lograr ese cambio verdadero podríamos ver logrados estos objetivos fundamentales y se podría trabajar para objetivos mas amplios para modificar la visión de género , la discriminación, la trata de personas, la drogadicción, la participación social de todos y todas para el respeto a los derechos humanos en general. Y sí también la denuncia de candidatos(as) o políticos(as) que se dicen de Izquierda pero no son congruentes.

lunes, 3 de enero de 2011

Palabra de Antígona "Peligro para las Mujeres en las Elecciones 2011"

Por Sara Lovera

Este año cuando comienza la segunda década del siglo XXI, habrá elecciones locales en siete entidades del país, se renovarán 338 puestos elegibles y vuelve a campear la idea de las alianzas entre las fuerzas progresistas y la derecha. Algo verdaderamente importante para la vida y la condición de las mujeres.

Se elegirán seis gobernadores o gobernadoras; 116 congresistas estatales y 224 presidencias municipales. Ello significa que en cuatro entidades se modificará el plantel congresista -Baja California Sur, Coahuila, Nayarit y Michoacán-.

Al final de 2010, Tamaulipas se sumó a las entidades donde los congresos han puesto en la Constitución estatal la categoría de persona al feto, contra toda la tradición despenalizadora del aborto en México. Tamaulipas se sumó porque tenía una iniciativa al respecto.

Hoy son 17 estados donde se consideran derechos al feto, todo ello sucedió entre 2008 y 2010, y existe una iniciativa para reformar la Constitución general del país, además de la enviada por el Congreso Veracruzano, se sumó otra a la lista en el último periodo de sesiones, con lo que creció el peligro de perder las excepciones de aborto.

Importa el calendario electoral porque en Baja California Sur, donde habrá elecciones el 6 de febrero para renovar todos los órganos de gobierno, existe una iniciativa turnada a comisiones y cuyo objetivo es prohibir todas las formas de aborto y una salida aliancista, con los partidos progresistas y el derechista -Acción Nacional (PAN)-, nos pone un foco rojo. Ahí donde gobierna el Partido de la Revolución Democrática (PRD) podría haber un nuevo retroceso.

Importa porque en Nayarit ya existe esa modificación constitucional contra el aborto legal y una alianza sería desastrosa, aunque las opiniones se dividan y haya la certeza de pretender parar la llegada al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), antiguo partido de Estado. Lo peor es que no hay diferencias entre los partidos. Los priistas han votado contra la interrupción legal del embarazo en numerosos congresos locales en los últimos dos años.



Igualmente grave lo es para el Estado de México, donde habrá elecciones el 3 de julio próximo, porque en esa entidad además de existir la iniciativa, se han registrado los peores retrocesos institucionales, donde no existe un Instituto de la Mujer y la concepción familista sólo es comparable a las ideas conservadoras del siglo XIX.

En Michoacán se logró parar el cambio constitucional, aunque ahí, por la creciente violencia y las dificultades de gobernabilidad, el pronóstico es difícil. El gobierno del PRD tuvo serios intentos, en los últimos 11 años, de establecer una buena política para las mujeres, pero hace cinco años que todo parece imposible.

Las alianzas de los progresistas con la derecha son peligrosas. En Oaxaca, donde todo son bombos y platillos porque el actual gobernador, Gabino Cué, es identificado con la socialdemocracia, donde muchas personas pusieron sus mejores instrumentos para “colaborar”, es donde el gobierno no se define respecto del aborto, a pesar de ser acusado o definido como un gobierno que imitará en sus acciones o políticas al gobierno del Distrito Federal, que bajo el mandato del PRD y de Marcelo Ebrard, ha avanzado como no imaginamos en políticas y programas que reconocen el estatus y los derechos de las mujeres, los gays y las lesbianas, no escatima recursos para afrontar la violencia contra las mujeres y existe el aborto legal hasta las 12 semanas de gestación.

Lo que se espera, según el marcaje histórico es precisamente el establecimiento de gobiernos cada vez más ligados a los compromisos con entidades tan poderosas como la iglesia católica, los empresarios retrógrados y las fuerzas más atrasadas dentro del PAN, y es un foco rojo a la hora en que las mujeres organizadas, con alguna fuerza visible o de amplia movilización o resistencia, vayan a incursionar en los procesos electorales.

Algo adicional lo es la participación. Los 338 puestos a elegir significan una oportunidad y un reto para la incursión femenina, desde luego, y las campañas una ocasión privilegiada para difundir los derechos de las mujeres.

El proceso ya dio arranque. El próximo 30 de enero se elegirá gobernador en Guerrero, ahí donde nació la primera Secretaría de la Mujer, una región de gran injusticia, donde un día quedó claro que existe el mayor número de muertes maternas, donde la violencia contra las mujeres y el feminicidio es mayúscula.

La alianza con militantes del PAN y de Nueva Alianza, es preocupante, entre otras cosas porque el candidato de Guerrero Nos Une, Ángel Aguirre, es además ex priista y no ha manifestado opiniones claras sobre la condición de las guerrerenses. Este hombre tiene posibilidades de ganar.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres son fundamentales y no ha quedado más remedio que estar en la pelea en actitud de resistencia y sin avances en casi todo el país. De seguir la tendencia de lavado de manos, como en el caso de Oaxaca, no existen muchas esperanzas.

En Guerrero, donde podría haber un gobernante apoyado principalmente por las fuerzas progresistas, podría también haber un gobierno con muchos compromisos con las fuerzas de la iglesia y sectores retrógrados.

Cuando se hacen las cuentas de lo sucedido en los últimos tres años se le hiela a una el alma. Hay 17 entidades con prohibiciones de aborto; crecimiento exponencial de la violencia y el asesinato de mujeres, solamente entre 2009 y 2010 fue de 469 en Ciudad Juárez, Chihuahua, es decir, superando en número a las 427 reconocidas oficialmente y asesinadas entre 1993 y 2007, según todas las investigaciones.

En Hidalgo, donde habrá elecciones en 84 ayuntamientos, también la cuenta habla de 31 mujeres encarceladas por aborto, grave porque la información oficial señala que personal médico de muchos municipios es el que hace las denuncias y propicia el encarcelamiento.



En Coahuila, donde habrá elecciones para todo el gobierno el 3 de julio, no hay posibilidades de gran cambio. El gobernador saliente Humberto Moreira probablemente vaya a la dirección del PRI y su hermano pretende ser candidato y gobernador. Son una pareja sui generis, entre progresistas, populistas y de mano dura. Tradicionales, en el tema de los derechos de las mujeres cuyo progreso fue lento y anodino. Se usa doble lenguaje. No existe ahí un movimiento potente de mujeres, lo que dificulta mirar al futuro.

La tuerca política de quienes se van y quienes llegan tras los procesos de elección, resulta una tarea fundamental para el movimiento progresista de las mujeres, que pensando en un solo compartimento del extenso mapa de intervenciones todo se vendría abajo: es necesario ver más ampliamente; un camino a seguir es el de la movilización, el seguimiento y la exigencia de rendición de cuentas a los gobiernos y no necesariamente de la participación política que agota energías y da pocos resultados.

saralovera@yahoo.com.mx

Mujeres y política 12 deseos por Soledad Jarquin Edgar

Año nuevo, los 12 deseos… un nuevo año y la esperanza de que en él renace una promesa, la que cada quién anida en su corazón.


I) El primer deseo que anhelamos muchas personas, es que en México, este país desigual no se vuelvan a repetir casos como el de Marisela Escobedo, entonces deseo que haya justicia frente al feminicidio.

II) Por ello, con toda la fuerza de las mujeres, con sus voces y sus silencios también, aspiramos a que se tipifique el feminicidio y la violencia feminicida en todos los códigos penales del país, porque asesinar a mujeres es un delito de odio que como humanidad nadie puede permitir, consentir ni omitir.

III) Un tercer deseo es que se termine de una vez y para siempre la violencia, esa que deja huellas en el cuerpo y en el alma, esa que discapacita y minusvalía la fuerza de las mujeres, que las deja muertas de tristeza en el silencio de sus hogares, que las hace sentir solas en el bullicio de la calle o el rumor de las oficinas, sitios donde se cometen de manera cotidiana actos de violencia. Deseamos –incluso- que desaparezcan de la faz de la tierra los niños como “Dieguito Fernández” que usan el poder del padre, cuasi todo poderoso, para actuar de manera cobarde y violenta contra su ex pareja.

IV) Las mujeres deseamos que en 2011, el derecho a decidir y la libertad de las mujeres no sea más un litigio entre el poder de la derecha-la izquierda-del centro, un acto de conveniencia política firmado con la sangre de los vientres de las mujeres, en acuerdos oscuros que hacen políticos doblemoralistas, jueces y sacerdotes que castigan con cárcel o la excomunión a quienes abortan incluso de manera involuntaria, porque no tienen trabajo o futuro promisorio o porque no desean tener un hijo producto de la violencia sexual. Sí, las mujeres queremos y creemos que la maternidad debe ser voluntaria y la libre determinación es sólo de las mujeres.

V) Aspiramos, sin reserva alguna, a la libertad de todas las mujeres presas por abortar en todo el territorio mexicano y que termine la persecución de los gobiernos de la derecha-iglesia, de la izquierda confundida o de quienes usan camuflaje para cubrir su confusión ideológica, para arremeter contra la libertad de las mujeres sobre sus cuerpos, que son sólo de ellas y de nadie más.

VI) Anhelamos con paciencia que los gobiernos sean incluyentes en todo sentido y que ese sentido considere que las mujeres no son convidadas de piedra, que exigen la paridad para hablar de igualdad. Que ellas también quieren gobernar y, mejor aún, pediríamos que las mujeres que gobiernan en los poderes Ejecutivo, Judicial o Legislativo, o desde los Ayuntamientos, lo hagan mirando la condición social del resto de las mujeres, que entiendan el fondo real de la desigualdad y sus terribles consecuencias.

VII) Pediríamos, como lo hacen miles de mujeres en México, a gritos, que ninguna muera como resultado de un embarazo o de su maternidad y que el parto se convirtiera en un acto humanitario que garantice una existencia saludable, porque de lo contrario nos seguiremos llenando de vergüenza al condenar a la muerte a quienes dan vida de manera voluntaria y gozosa.

VIII) Sí, claro que sí, también desearíamos que no existieran las muertes por cánceres de mama y cérvico-uterino, que se aferra a sus cuerpos por falta de atención oportuna y eficiente, porque la prevención es el mecanismo para evitar esas muertes inútiles.

IX) Demandamos que este 2011, la pobreza no siga recayendo sobre los hombros a las mujeres, porque es la pobreza la que marca sus cuerpos con el hierro candente de la desigualdad; que la repartición de despensas no sea la solución “eficaz” de los gobiernos, porque ellas que con su trabajo al cuidar, educar, cultivar, crear y proteger, entre otros cientos de cosas que realizan todos los días, lo que hacen es contribuir en un altísimo porcentaje del producto interno bruto, y por eso, pero sobre todo porque son seres humanos, merecen más que la asistencia social.

X) Las mujeres también deseamos que todas las niñas, sin excepción de ninguna, puedan acceder a la educación no sólo a programas de alfabetización sino a la educación formal, porque evitar y erradicar el analfabetismo y preparar profesionalmente a las mujeres es condición indispensable para mejorar la vida de toda la comunidad y, al mismo tiempo, le quita al Estado una pesada losa de vergüenza que le debe ocasionar la desigualdad.

XI) Que la libertad de escribir, pensar, expresarse sea el signo del 2011 y por tanto, las mujeres esperamos que los y las trabajadoras de los medios de comunicación laboren con la única condición de la libertad, que ningún micrófono se apague, que no haya una sola pluma aterrada al momento de escribir, que no sea condición vivir con la palabra “empeñada” en el bolsillo de los otros, que no tengamos que despedir a nadie más por lo que opinó, por lo que dijo, por lo que escribió, porque entonces habremos fracasado nuevamente.

XII) En nuestro último deseo de estos 12 para el nuevo año es una conjura con el misticismo de las Diosas, la sabiduría de las científicas llamadas brujas y sacrificadas en todos los tiempos y, sobre todo, con la fuerza del feminismo, para que se acabe esa condición que desde niños engaña a los varones, cuando se les dice que son dueños y señores de personas y haciendas; cuando les enseñan que no se vale llorar, que se aguanten porque tienen que ser valientes, machos, hombres de verdad, por tanto agresivos, sin sentimentalismo ni apegos, escenario cruel que deshumaniza y que los convierte en seres para la guerra, para todas las batallas, dentro de sus hogares, en las calles y carreteras, en las oficinas o fábricas donde laboran y, peor aún, cuando les inculcan que todo lo que es diferente a ellos no tiene valor, incluyendo a las mujeres. El resultado de esa enseñanza retrógrada es lo que vivimos ahora y que conjuramos que se acabe

"La ética islámica tiene las herramientas para luchar contra la violencia de género y la discriminación" M. Laure Rodríguez Quiroga


Dicen que el siglo XXI se convertirá en el referente histórico de las reivindicaciones de los derechos femeninos. Es obvio que las mujeres musulmanas no somos ajenas a ese cambio, sumándonos al compromiso incondicional de resistencia frente a las injusticias de genero.

En la década de los 70 se empieza a producir el giro de la conciencia feminista, a través de lecturas inmanentes de los discursos desarrollados hasta ese momento y realizando una crítica a los dispositivos de poder promovidos por el “feminismo tradicional”. La visión universalista y totalizadora del concepto de “mujer” no tenía en cuenta a esas otras mujeres periféricas que no se sentían identificadas con los postulados defendidos.

Los presupuestos ideológicos que el feminismo secular europeo mantiene dan por sentado que el islam es el causante de la opresión de la mujer, por lo que el único camino para la salvación femenina será el abandono de su fe.

Desde una visión eurocéntrica, se mantiene la universalización del concepto feminista cuya lectura unidireccional es la secularización. Adoptando posturas colonialistas del pasado, se autoproclama como el modelo universal de valores de igualdad mas avanzado y, por lo tanto, la referencia a seguir.

En ese contexto, surge el Feminismo Islámico como el movimiento que reivindica la posibilidad de igualdad entre mujeres y hombres en el marco del islam, en un intento de validar y reconocer la posibilidad de alcanzar la plena igualdad entre los géneros a partir de la esencia coranica.

Como seres racionales, tenemos la absoluta capacidad de tomar las decisiones que afecten a nuestras vidas, sin necesidad de criterios paternalistas que dirijan nuestras acciones.

Han pasado ya varias décadas y las mujeres musulmanas nos hemos convertido en un referente de lucha y cambio en nuestras propias sociedades y comunidades. Desde nuestra condición de musulmanas denunciamos el patriarcado como un sistema de opresión de una parte de la humanidad sobre la otra. Es evidente que en nombre del islam se cometen todo tipo de injusticias sobre las mujeres por lo que es nuestro deber y derecho proclamar lo que consideramos justo.

Exigimos la recuperación de la ética coranica que permita eliminar cualquier forma de discriminación de genero. Así, mantenemos que cualquier tipo de violencia hacia las mujeres supone una violación de los preceptos del islam, una tergiversación de los textos sagrados y una degradación de las fuentes originales.

Debemos reclamar el manto de las autoridades políticas, intelectuales y religiosas para luchar contra cualquier forma de injusticia hacia las mujeres, sin obviar nuestro marco referencial. La ética islámica contiene las herramientas para la lucha contra la violencia de género, y es desde ahí desde donde debemos mantener un compromiso firme para proclamar nuestro derecho legítimo a desarrollarnos psicológica, social y espiritualmente http://www.feminismeislamic.org

M. Laure Rodríguez Quiroga es presidenta de UMME y Directora de Torre de Babel IV Congreso Internacional de Feminismo Islámico

martes, 14 de diciembre de 2010

Insuficiente cuestionar homicidios para hacer frente a violencia de género

Por Guadalupe Cruz Jaimes

México, DF. 14 dic. 10 (CIMAC).- La sentencia “Campo Algodonero”, que emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), en contra del Estado mexicano por feminicidio en Ciudad Juárez, Chihuahua, significa una “oportunidad” para que el país combata la violencia contra las mujeres, aseguró Miguel Lorente Acosta, delegado del gobierno de España para la Violencia de Género.

Durante el foro Diálogos sobre Protocolos de Atención y Prevención de la Violencia de Género, en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el funcionario refirió que “con voluntad y compromiso se puede hacer mucho para cambiar la problemática, que ya existía antes de la sentencia, y que ahora se puede resolver siguiendo las indicaciones de la CoIDH”.

Para hacer frente a la violencia de género, es insuficiente cuestionar los homicidios y desapariciones como hechos aislados, es preciso que se aborde integralmente y a nivel federal, teniendo en cuenta que este tipo de violencia, parte de la desigualdad entre mujeres y hombres, indicó el también experto de la Organización Mundial de la Salud en violencia de género.

La problemática de la violencia de género, “no se resuelve con una ley o con la intervención de una institución”, para abatirla deben realizarse medidas integrales de prevención y de atención a las víctimas.

En principio, debido a que la violencia contra las mujeres es un problema social, se deben mejorar las medidas de prevención y concientización de la ciudadanía, mediante campañas continuas, “no vale una al año, deben estar presentes y dirigidas a hombres y mujeres, señalando el impacto en las y los menores de edad”.

De igual modo, las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar la atención a las víctimas de violencia, mediante un número telefónico, al que ellas puedan llamar las 24 horas del día, este número debe difundirse en los medios de comunicación.

También es necesario mejorar la atención y protección de las mujeres que sufren violencia de género, para ello, debe crearse una red de recursos económicos, de residencia y centros de recuperación para la asistencia integral.

Además de mejorar la respuesta profesional general a la violencia de género, mediante la formación general y especializada de las estructuras policiales, fiscales, judiciales, personal de salud y de servicios sociales.

En este sentido, dijo, deben crearse protocolos de investigación y “kits” forenses y de otras especialidades, para que las y los servidores públicos actúen conforme a los lineamientos establecidos en los casos de violencia de género.

De acuerdo con Miguel Lorente, quien pertenece al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, para que la estrategia funcione es necesario crear un organismo político transversal, que plantee la dirección de la respuesta global a la violencia de género.

Entre sus funciones estaría también señalar a los servidores públicos que no se comprometan con la erradicación de la violencia de género, ya que “si no lo hacen, permiten que ésta se repita”.

Por último, el experto, quien ha participado en diferentes comisiones del Congreso de España, exponiendo la problemática de la violencia de género, prostitución y trata de personas, refirió que además de este organismo, en México debe crearse un observatorio federal de violencia contra las mujeres y un órgano de investigación y gestión del conocimiento.

martes, 7 de diciembre de 2010

La ira de los ignorantes

Plan B | Lydia Cacho

Lunes 06 de diciembre de 2010


Lo que puede salvar a México es la educación, el acceso a la cultura, la posibilidad de que las nuevas generaciones aprendan a entender a sus comunidades para crear nuevos liderazgos y reinventar la dignidad de la mexicanidad. Eso han dicho cientos de expertas y analistas que buscan nuevos caminos para rescatar al país de los problemas en que se encuentra. Pero hay políticos dispuestos no sólo a limitar el acceso a los recursos educativos, sino plena y abiertamente a la destrucción de programas culturales ejemplares en nuestro país. La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), con casi 25 años de vida, no sólo no le cuesta un centavo al país, sino que genera una derrama económica de más de 3 millones de dólares cada año y vuelve a poner en el mapa mundial a México como la capital cultural de Latinoamérica. A pesar de ello, el gobernador panista Emilio González ha comenzado un ataque frontal para destruir este importante y vital esfuerzo cultural.
Los últimos nueve días, 600 mil hombres y mujeres convivieron con sus autores favoritos, descubrieron nuevas escritoras, debatieron con gente de la Academia, escucharon análisis políticos y de derechos humanos. A Guadalajara llegaron 500 autores y autoras de habla hispana. En foros de impacto mundial, 22 representantes de la Academia de la Lengua Española explicaron a estudiantes el poder y la importancia del español. El premio Nobel Jean Marie LeClezio, quien hace años viviera en Michoacán, dijo que la FIL no tiene parangón en el mundo.
 
Durante la semana pasada embajadores de Francia, Alemania, España, Italia, Brasil, Argentina y otros países caminaron entre los pasillos de la feria intercambiando conocimientos, haciendo negocios, conociendo editores y comprendiendo el mercado de derechos de autor. Miles de estudiantes de las preparatorias de México conocieron una nueva generación de estupendos escritores; escucharon a Guillermo del Toro y a Guillermo Arriaga, a Carmen Aristegui y a Enrique Krauze, conocieron a un Nobel que les habló del poder de la cultura, caminaron al lado de Élmer Mendoza, de Julia Navarro y de Almudena Grandes. Pérez Reverte pasó más de dos horas firmando libros y charlando con estudiantes que le preguntaban cómo descubrir la vocación, y Lolita Bosch dejó boquiabiertos a estudiantes de secundaria con sus historias de un México posible en que toda la gente tenga un lugar digno para vivir. Alejandro Páez y Rafael Pérez Gay convocaron a un centenar de lectoras a escucharles, y la FIL niños era una impresionante fiesta en que miles de criaturas vieron teatro, escucharon lecturas y conocieron a sus autores y autoras favoritas. En España, Francia, Colombia y 10 países más, México estuvo en primera plana, no por sus balazos y narcodetenciones, sino por su feria literaria.
 
La venta nocturna de libros superó en un 25% la del año pasado. Estudiantes universitarios me aseguraron que sólo en la FIL encuentran lo que necesitan a precios accesibles. Según la Secretaría de Turismo de Jalisco, este año la FIL arrojó una derrama de 3,600 millones de pesos. Para un país que genera malas noticias todo el año, las buenas noticias que en nueve días deja la FIL son como agua de mayo. En unos días Calderón visitará Jalisco, esperamos que meta en cintura a González, este panista inculto obsesionado con destruir la educación de su estado y este esfuerzo colectivo de fama internacional.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Historia: La superficialidad y la ignorancia

Uno de los grandes proyectos de la nación Mexicana, desde la Independencia, fue sacar de la ignorancia a sus habitantes. La democracia y la libertad son los dos signos filosóficos y políticos del proyecto educativo que arrancó en el siglo XIX. El Artículo Tercero Constitucional, precisamente, pone por encima de la moral, el tema de la democracia. La primera Dirección de Instrucción Pública se instituyó a iniciativa de Valentín Gómez Farías –varias veces presidente-. Estaba fundamentada en el método Lancasteriano, siempre pensando en la urgencia de atender a muchas personas, a una amplia población, esto en plena construcción de la República. Con una visión laica e inclinada a desarrollar la democracia y dar oportunidades a las masas, seguramente de indios e indias que estaban dispersos en las comunidades del país.
Los Científicos de Don Porfirio, acercaron a la élite lo que entonces se discutía del positivismo en Europa; de Ilustración y, tal vez, por ello en el Porfiriato se abrieron las escuelas de artes y oficios para mujeres.
Es decir, la idea de aprender, de masificar el conocimiento como algo realmente valioso, integrante de la visión de país, incluyendo a las niñas, como examina Samuel Ramos en El Perfil del Hombre y la Cultura en México, dio lugar a la reflexión. Nadie podría hablar de desarrollo del pensamiento sin aquel Ateneo de la Juventud a que se refiere Ramos.
No venimos de la nada señor secretario Alonso Lujambio. ¿Por qué lo reclamo? Por su absoluta superficialidad y su incapacidad para ser heredero de esa fortaleza que es la Secretaría de Educación Pública, no sólo por los frescos de Diego Rivera que están ahí vigilantes de la cultura, sino por lo que ha representado en la construcción de nuestra identidad.
Los gastos y las respuestas sobre las tonterías de la fiesta del Bicentenario, lo han hecho derrapar y mostrar su verdadero rostro señor Alonso Lujambio, nada más y nada menos que el encargado de la política educativa nacional. Alonso Lujambio que se retrata para promocionarse como precandidato a la presidencia de México; es tan superficial que no atina a responder porque las 34 canciones para el Bicentenario fueron escritas y arregladas -de arreglo musical digo- sólo por hombres; que para ello, entre sus amigos, el señor Leoncio Lara tuvo 600 millones de pesos para repartir y no sabía que había mujeres músicas, que no las llamó a participar menos a concursar con los hombres, porque no hizo concurso. Y dice este señor Leoncio Lara que no tiene idea de cómo se aplica “la cuota de género”.
Esto es el colmo. Un verdadero horror de ignorancia y superficialidad ¿Quién le dijo a Lujambio que se trata de una cuota? No señor Lujambio, no señor Leoncio Lara, no es un tema de cuota. Se trata de saber que en este país hay hombres y mujeres haciendo música desde el siglo XIX, ya de manera formal; de saber que en las escuelas de música se han formado compositoras y compositores, desde hace años, a pesar de que el neoliberalismo intentó desaparecer por completo las escuelas de iniciación artística de Bellas Artes.
Como se lee. Se han creado 34 canciones –algunas totalmente ridículas, sin gusto y malas- para los festejos del Bicentenario. Todas hechas por hombres. Pedidas entre amigos, sin concurso. La ignorancia es tan grave, que no sabe historia el señor Secretario de Educación Pública ni sabe en qué lío se metió, porque tal vez incurre en falta administrativa grave, al no hacer concurso y encima excluir a las creadoras.
Hay que contarle al señor Secretario de Educación Pública que cuando se pensó en un Himno Nacional, como elemento fundamental para forjar la identidad de mexicanos y mexicanas que triunfaron en la guerra de la independencia, hubo un concurso, se llamó a toda la población para que participaran con el deseo de ver quien expresaba mejor el sentimiento nacional de aquella época - por cierto salió un himno guerrero y machín- pero en fin, lo importante: escúchese bien, se concursó y fueron el poeta Francisco González Bocanegra y el músico Jaime Nunó, los elegidos.
Se sabe, que uno de los dos no quería y fue precisamente su hermana quien lo impulsó y lo encerró por días, según los cuentos del profesorado en la época en que estudié la primaria.
Ahora nada. Estos neoliberales, conservadores e ignorantes, han tomado la batuta. Los gastos millonarios para las fiestas del bicentenario, de más de 2 mil 700 millones de pesos son escandalosos. Lo que ha sucedido con las canciones, hechas sólo por músicos varones, revelan que no sabremos cómo y con quien se reparten los recursos, lo que se suma a la gravedad de la exclusión de las artistas.
Lo de Lujambio es una vergüenza. Acabo de leer este lunes 23 de agosto, que le rectificó al rector de la UNAM, sobre la cifra de jóvenes de 15 a 18 que no estudian ni trabajan, asegurando que lo exacto son las estadísticas oficiales de INEGI, no las que expresó José Narro. Pero existe un abismo entre lo que expone INEGI y la encuesta que la propia Secretaría de Educación Pública hizo, ahora resulta que ¿se la inventó el público, el rector, cualquier comentarista? No hay seriedad señor Secretario.
A mí me da pena este señor Lujambio, cuyo libro de política está en una cadena de tiendas, como pidiendo que lo pongan en las novedades; que se toma fotografías pensando en que es su guapura un elemento electoral; que aprobó el cambio de libros de texto minimizando hechos históricos, como el del 2 de Octubre de 1968; que se lima y arregla las uñas de las manos, pero que no tiene idea de que en México las niñas y los niños van a la escuela juntos desde la época de Gómez Farías y que las primeras mujeres profesionistas mexicanas se recibieron en tiempos de don Porfirio, la primera dentista Margarita Chorné y Salazar (1886) y la primera médica Matilde Montoya (1887).
No sabe que la señora, ahora diputada federal, Josefina Vásquez Mota, fue secretaria de Educación Pública porque las mujeres forman parte del entramado social de este país. Otras mujeres también hacen música o son de las más brillantes pintoras.
Pero hay más. El señor Lujambio no sabe que las maestras (el primer gremio masivo del país, porque el plan de nación tenía en el centro la idea de esparcir el conocimiento) son las actoras principales en la historia de México para pedir el voto ciudadano de todas las mujeres; ellas, además, fueron promotoras originarias de algunos otros derechos de las mujeres, que según el último censo de población, representan poco más de la mitad de la población (cifra institucional).
Es verdad. El diagnóstico de Banco Mundial sobre la falta de eficacia del sistema educativo de los gobiernos panista de hace más de una década y de la ignorancia de los ejecutores de la política, han dejado en el rezago a miles y miles de jóvenes; cayó la calidad educativa y desgraciadamente parecemos un país sin futuro.
No digo que los únicos responsables sean los políticos panistas, retrógrados e ignorantes, sino que 10 años de panistas, sin conocimiento de la historia, sin títulos, ni capacidades de estadistas, con espíritu guerrero como el de Felipe Calderón, le ponen la cereza al pastel, se aliaron con lo más nefasto del SNTE y no sabremos qué pasa con el dinero del pueblo.
Pero, entre todos, el señor Alonso Lujambio es un lujo, porque subió dos pisos del edificio de la SEP y se creyó, como Fox que ya estaba en los Pinos; la diferencia entre éste secretario y Vicente Fox es solamente el sombrero. Lujambio pactó con las trasnacionales de frituras, refrescos light y porquerías alimenticias para vender en las escuelas, Fox lo hizo con una refresquera trasnacional.

lunes, 16 de agosto de 2010

Mujeres y Política por Soledad Jarquin Edgar*

A la Generación de Oro de la UAG, a veinticinco años de distancia;
Más de una década después de que mujeres independientes, feministas, académicas, de organizaciones no gubernamentales e, incluso, servidoras públicas, demandaran de manera reiterada y en tiempos distintos, las reformas y adiciones necesarias para la eliminación de vacíos legales al Código de Procedimientos Penales del Estado de Oaxaca, el pasado jueves 12 de agosto se aprobó el procedimiento que hará realidad lo establecido en el artículo 316, fracción II del Código Penal, es decir, el cómo, el quién y el dónde se debe practicar un aborto cuando el embarazo sea producto de una violación, disposición contemplada en Oaxaca desde 1944, según dato obtenido en el dictamen presentado.

La dilación de más de seis décadas para normar el procedimiento de aborto legal en caso de violación por parte del Legislativo es una larga cuenta de muertes maternas, frente a la única opción de las mujeres a realizarse abortos en condiciones no seguras; en otras, el dogmatismo del Legislador, se traduce en enfermedades que las discapacitan y que arrastran a lo largo de sus vidas como resultado de malas prácticas médicas al momento de un aborto que la ley no les garantizó y, un tercer drama, el cambio radical de la vida de las mujeres, que frente al vacío legal como principal obstáculo, son doblemente victimizadas al negarles su derecho al aborto legal y son obligadas a tener un hijo no deseado que le recordará durante toda su vida la forma brutal en que fue concebido. Sí, aunque digan lo contrario.

Pero los tiempos cambian y el reacomodo de las fuerzas políticas actuó como viento a favor de esta añeja demanda de las mujeres que viven en Oaxaca. Así, el priismo llevó la propuesta hasta las últimas consecuencias y el pasado jueves, por unanimidad se aprobaron las reformas y adiciones a varios artículos del Código de Procedimientos Penales y el Código Procesal Penal, que establecen los procedimientos de aborto en caso de violación. Sin duda y parafraseando a Neil Amstrong: “es un pequeño paso para las mujeres pero un gran salto para la humanidad”.

La adición al artículo 60 del Código de Procedimientos Penales establece que la interrupción legal del embarazo (ILE) se hará en los hospitales de asistencia pública, los cuales deberán contar con el personal no objetor de conciencia, lo que habría de garantizar a las mujeres este servicio.

Esta reforma establece que corresponderá al Ministerio Público autorizar en 72 horas, contadas a partir de la solicitud del ILE presentada por quien ha sido agredida sexualmente; en seguida el MP notificará al Secretario (o Secretaria) de Salud de la entidad, quien tendrá que ordenar a quién corresponda la práctica del ILE y deberá tomar la muestra del producto para la realización de la prueba de ADN y determinar la responsabilidad del agresor.

No hay duda, es un paso importante, pequeño pero importante, que al menos blinda el derecho de las mujeres a abortar cuando el embarazo es resultado de una violación sexual ¡faltaba más! como decía mi querida abuelita Lucha y es un gran salto considerando lo ocurrido en los últimos años con el derecho a decidir de las mujeres en 18 entidades del país, además de que ignoramos el rumbo que tomarán los derechos de las mujeres con la derechaizquierda, dispuestos a no plantear nada que pueda romper la pretendida unidad al seno de la próxima legislatura (todos contra el PRI), al grado tal que Manuel Camacho Solís ya les tiró línea y les advirtió que para evitar rompimientos nada que tenga que ver con el aborto y el matrimonio homoparental, donde tal parece no hay ni habrá consensos, una hendidura grave que con el tiempo podría desmoronar la casa. Los vientos políticos, queda claro, han cambiado de rumbo, leyó bien ese rumbo la bancada priista que llevó la aprobación de las modificaciones que supuestamente propuso Ulises Ruiz vía el Instituto de la Mujer Oaxaqueña, hasta la unanimidad con la votación de 37 diputados que asistieron, cinco legisladores se perdieron esa oportunidad por encontrarse de permiso: Francisca Vera Pineda y Amador Jara Cruz, del PRD; Juan Olivera del PT, Magdiel Hernández Caballero del PUP y José Vásquez Morales del PSD.

Sin embargo, el Legislativo deja pendientes graves, como las aberrantes reformas al Artículo 12 de la Constitución local que protege la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte, lo que sucedió en septiembre pasado a propuesta de la panista y presidenta de la Comisión de Equidad y Género, Perla Woolrich, y que fehacientemente defendieron los priistas, en esa alianza de compromisos que suscribieron legisladores del PRI con el PAN sobre el cuerpo de las mujeres, provocando con ello la criminalización del aborto en 18 entidades del país.

Hemos escuchado cómo algunos actores políticos, algunas mujeres y una mayoría de hombres, han empezado a plantear un debate sobre el aborto, todos quieren decir qué deben hacer las mujeres, entre ellos por supuesto la jerarquía católica, los diputados que no resisten las tentaciones del patriarcado, los funcionarios que con poder se pretenden infalibles y, bueno, hasta los que nada tienen que decir opinan; sin embargo, las mujeres no plantean debate alguno, todos estos años lo que han puesto sobre la mesa es su derecho a decidir y a determinar sobre sus cuerpos, como una decisión propia y no del resto de las personas.

En Guanajuato, por ejemplo, el Legislativo de filiación panista, criminalizó el aborto mediante una figura creada para ello y que se denomina “homicidio en razón de parentesco”. El resultado es que 166 mujeres han sido denunciadas por el personal médico de hospitales públicos, 14 enfrentan un proceso penal, nueve han sido sentenciadas con penalidades que superan los 25 años de cárcel, 30 más ya fueron consignadas.

Tal parece que en Guanajuato, como sucede en otras entidades del país, “La cultura fálica de la dominación es, todavía, un hecho”, como asegura Juan María Alponte, en su libro Mujeres, Crónica de una Rebelión Histórica (Ed. Aguilar). Cultura fálica representada por el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez; el procurador de aquella entidad, Carlos Zamarripa Aguirre, y por supuesto por el personal masculino de los hospitales que denuncian a las mujeres que abortan, mujeres casi siempre jóvenes y en situación de pobreza, que han interrumpido el embarazo sea o no provocado. Las mujeres que pueden pagar no se arriesgan, acuden a costosas clínicas para interrumpir sus embarazos. Es cuestión de oportunidades.

La criminalización del aborto, es decir, impedir a las mujeres tomar decisiones sobre sus cuerpos, ejercer ese derecho, es una imposición de un viejo sistema de dominación, que se resiste a ver a las mujeres en igualdad de derechos, en igualdad para ejercer su libertad, las considera inferiores, las oprime con sus leyes, de ahí que se atribuya la facultad de seguir subyugándolas mediante legislaciones absurdas. Son, pienso, iguales al grupo talibán que el pasado domingo ejecutó públicamente a Bibi Sanubar, viuda de 35 años, que sin estar casada se embarazó, lo que significa no cumplir con los preceptos del Corán. Antes, esta mujer que fue acribillada por el propio juez que la condenó en un juicio sumario, recibió 200 latigazos y fue obligada a abortar. Sin duda, el patriarcado es una condena vigente.

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Cancún, otra vez la infancia

Cancún, cabecera del municipio de Benito Juárez, está en el ojo el huracán luego de que se diera a conocer la violación de una menor en una “celda de castigo” que existe desde 2006 en un albergue o casa filtro para menores, perteneciente al Sistema DIF y que opera el gobierno municipal.

Hace poco más de una semana, fueron reveladas varias verdades: la violencia sexual contra una menor que puso una denuncia en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, trascendió que otra pequeña sufrió la misma tortura y que hay una tercera que está desaparecida.

Sin embargo, este vergonzoso caso cobró notoriedad en los medios por el escándalo político que acusaba con índice de fuego al gobierno perredista de Benito Juárez, lo que dio lugar a otra revelación terrible en el sentido de que estas celdas de castigo operan en seis de los nueve municipios de Quintana Roo.

Así, que como un acto de magia, los medios invisibilizaron las amargas experiencias de las dos menores y la supuesta desaparición de otra más –muy parecido a lo sucedido en Casitas del Sur, un albergue de la ciudad de México, cuya investigación está en manos de la PGR, pero ya no se sabe nada -. Es increíble cómo frente a determinados asuntos escabrosos, dolorosos y vergonzosos, la sociedad mexicana invisibiliza los hechos profundos que revelan que en este país los derechos humanos son un plato de segunda mesa, más aún cuando se trata de las niñas y los niños.

Hasta ahora, la Comisión Estatal de Derechos Humanos realiza entrevistas con las más de 40 niñas y niños y la directora María del Pilar Rello Aguilar fue destituida. Esta funcionaria aceptó que sí había la celda de castigo y, en una pretensión absurda de lavarse las manos, sostiene que se utilizó sólo “algunas veces” para niñas y niños con adicciones y también para aislar a quienes por su conducta podrían ocasionar algún daño.

Sin duda, se hace necesario investigar a fondo los hechos ocurridos. No basta con destituir a la directora, se tiene que saber quiénes fueron y castigar a los agresores de la violencia sexual cometida contra una o dos niños y también se debe conocer qué fue de la niña cuyo paradero se desconoce. Saber la verdad es fundamental.

El albergue o casa filtro como le llaman es dirigido desde el pasado viernes por la ex visitadora de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Laura Susana Martínez, quien tendrá que asumir su papel, porque aunque el hecho se convirtió en un asunto político, ocultando las agresiones cometidas contra las niñas y los niños, este no puede ser un caso más de los que ocurren en este país y que termine en el olvido y sin el ejercicio de la justicia para las niñas violadas.

Ojala que la verdad se esclarezca antes de que inicie su gobierno el priista Roberto Borge Angulo lo que ocurrirá en abril de 2011, digo esto por aquello del parentesco del mandatario electo con nada más ni nada menos que Kamel Nacif Borge, quien es su primo. Sí, efectivamente, me refiero al Kamel Nacif, aquel de “mi héroe”, “mi gober precioso”, el Rey de la mezclilla, como le llaman es primo del nuevo gober electo de Quintana Roo. El otro ojalá que se me ocurre expresar es que esta vez el gobierno de Quintana Roo sea menos complaciente con quienes violan los derechos de la infancia.

*Soledad Jarquín es Premio Nacional de Periodismo 2007

martes, 6 de julio de 2010

Palabra de Antígona Esperanza y Miseria: Atenco y SME

    Por Sara Lovera  ¿Quién entiende sin derramar lágrimas de rabia? Me pregunté la tarde del lunes cuando iba a escribir este artículo.     El domingo, espléndido, organizaciones y personas reunidas, lanzando al aire globos blancos, ramos de flores para las víctimas, discursos elocuentes, agradecimientos por la oportunidad de contribuir a esa liberación.     Ahí, personal y simbólicamente presentes los 12 liberados; ahí el discurso esperanzador de la voz de Trinidad Ramírez, una mujer alzada y contundente quien leyó la proclama que urgía a sumarle a  la alegría por la liberación de los presos que la lucha sigue; presos  políticos que en la Cárcel de Alta Seguridad de Almoloya vieron más sobre injusticia que todos los ojos y los recuerdos  de dos siglos de esperanza liberadora que se hacen cargo de  los tímidos avances y su máxima  esperanza.     El escenario fue  el auditorio ejidal Emiliano Zapata de San Mateo Atenco, el que  retumbó con música de aquélla, de mis tiempos, y la guitarra del grupo Los de Abajo. También los discursos, el anhelo renovado.     El encuentro con los que no se doblan, con los que esperan. Parecía que por instantes quedaba a un lado  el dolor por el miedo a que fuera verdad e inamovible el dictamen de los 112 años de cárcel  para Ignacio del Valle, quien una y otra vez insistió en que nos urge una sola voz, una sola lucha, un solo cuerpo para enfrentar al presente. Fuerte y altivo, mis ojos lo vieron directamente por primera vez.     Todo estaba lleno, por qué no decirlo, dijo Trini.  Sí llenos de triunfo y renovados en la tarea de la transformación social, siempre utópica, pero refulgente. Así  fueron comprometidas  las manifestaciones decididas para ir a liberar de la amenaza de cárcel a América del Valle, hoy exiliada por perseguida política.     Nos pegó el sol. Cientos de personas atentas. Había alegría. Se había conseguido, como dijo la querida Trini liberar de la cárcel a 12 personas.  Falta, sin embargo, la verdadera justicia, la reparación del daño que significaron cuatro años de vida en el encierro, cuatro años de despojo de la libertad, cuatro largos años en las mazmorras y en la oscuridad. Alguien anunció que uno de ellos tenía dos días montado en una bicicleta, tomando el aire que se le negó durante 48 largos y temibles meses. Apresados por la insensatez y el autoritarismo de unos cuantos.     La voz aclaratoria cayó como una verdad inobjetable: violencia infinita de los poderosos en respuesta a quienes sólo defendieron la tierra y triunfaron en 2001; luego, sólo por apoyar a 18 floricultores que querían vender aquel 4 de mayo sus productos, fueron reprimidos, encarcelados y perseguidos. Pero ya, todo había terminado. Todas las personas presentes estaban bien alegres, hasta felices por instantes.     Pero, 24 horas después nos inundó  la miseria. La Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó que fue Constitucional la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, negó el amparo interpuesto por los trabajadores; constitucional el cierre ilegal, la ocupación policiaca, la pretensión de desaparecer al Sindicato Mexicano de Electricistas. El golpe pretendidamente legal que justifica la anulación del empleo de 50 mil trabajadores, el hambre anunciada en un país sin empleo para  50 mil familias.     Sin más. Se legalizó el abuso de poder presidencial y todo por dinero, por ambición, por interés mercenario e incomprensible.     Este lunes se cumplieron 73 días de huelga de hambre. Este lunes un alegato se perdió, pero no se ha perdido  el empeño por continuar la búsqueda de la justicia, palabra que empieza a no tener significado alguno en este país, donde todo es posible. A eso invitó la fiesta en Atenco, a reflexionar sobre cómo unirnos. Una invitación para salvar nuestros discursos civilizatorios, donde la solidaridad sea real y las acciones visibles.     Se trata de un galimatías ininteligible, se trata de oponerse a un sistema, que como dijo el presidente Rafael  Correa, este  mismo lunes, con motivo del  199 aniversario de la Independencia de Venezuela, quien palabras más, palabras menos, definió: nos hablan de  globalización de capital y no de creatividad y buena vida de la humanidad; quieren  control de tránsito de personas y no la cooperación humana. Un depredador sistema que trabaja por unificar no a la humanidad sino al consumo.     Atenco, el pueblo y sus amigos, estaban realmente alegres, a pesar de que la impunidad campea porque hasta ahora  no existe un sólo detenido por el abuso sexual de 24 mujeres. Expedientes que se quedaron en la Procuraduría General de la República; expedientes sin investigación donde la autoridad es cómplice y juzgadora. Violadas y atropelladas mujeres que no son escuchadas todavía y han tenido que hacer un largo recorrido de alegados y pruebas, todavía sin justicia.     Impunidad feroz, porque no existe un sólo señalado como responsable de la detención, pero si hubo juicio y encarcelamiento artero a quienes constitucionalmente tienen derecho a estar organizados, a asociarse, a defender su derecho a la tierra y a luchar por esa palabra exigua llamada libertad.     Atenco y su proclama para derribar la división entre  las luchas y los luchadores. Esa urgencia de  mirar hacia un amplio horizonte capaz de consumir y desparecer esa rara avaricia de poder que hace de los liderazgos sentirse cómo poseedores de las organizaciones sociales, que la patrimonializan sin vergüenza, ¿cómo desaparecer esa absurda idea de yo soy la verdad. Esa rivalidad por el furtivo reconocimiento que acaba dejando a los corazones vacíos.  Una demanda fundamental en tiempos de tormenta y abusos, en el país de las mil injusticias, en la tierra abierta donde se explotan las minas; la tierra donde caen todos los días decenas de asesinadas y asesinados; la tierra sin salario ni comida; la tierra que quieren conservar miles de hombres y mujeres del campo.  O esos esfuerzos en la Parota que sigue amenazando a un pueblo; la petición reiterada hace 15 años para impedir los asesinatos de mujeres en todo el territorio nacional, víctimas sólo por ser mujeres; esa indignación que produce el robo de urnas en elecciones simuladas; del mismo modo en que se arma al pueblo para deshacerse del pueblo.     Y es lunes, cuando todavía no sabemos si hemos avanzado, sólo se detuvo una injusticia, el golpe contra los electricistas de la misma mano que determinó la liberación de los luchadores de Atenco, sí la Suprema Corte de Justicia de la Nación; la misma mano que condena con su decisión a quienes trabajaron más de 50 años, digo como conjunto, para asegurar que los urbanos habitantes del centro de la ciudad tuvieran esa luz aclaradora, pertinente, necesaria, magnífica que todavía nos alumbra para no caer en el túnel de la ceguera. Este lunes, los trabajadores del SME quedaron abatidos, como si no fueran humanos. Los mismos ministros, la misma sala, con un dictamen semejante. ¿Quién puede entenderlo?